0 Adrián Amoroso repasó su recorrido desde la educación y la función pública hasta la creación de Sublimarte, un emprendimiento familiar que comenzó en 2016 y que creció con el paso de los años a partir del trabajo, la perseverancia y la apuesta por Adolfo Gonzales Chaves.En una nueva entrevista impulsada por la Liga de Comercio, Adrián Amoroso compartió su historia personal y laboral, desde sus años como profesor de Educación Física y trabajador en instituciones deportivas y educativas, hasta su llegada al comercio y la construcción de Sublimarte junto a su esposa, Yamila.Su recorrido comenzó en el ámbito de la educación, donde trabajó en escuelas primarias, secundarias y rurales, además de desempeñarse en clubes como Independencia y Ciclista. También tuvo un paso por la función pública como concejal de Adolfo Gonzales Chaves durante el período 2011-2015.Al recordar aquellas experiencias, Amoroso destacó el valor social del trabajo institucional, aunque reconoció que con el tiempo sus objetivos personales y laborales fueron cambiando. El comienzo de SublimarteLa necesidad de generar nuevos ingresos y sostener el hogar llevó a Adrián y Yamila a pensar en un emprendimiento propio. Así nació Sublimarte en marzo de 2016, con una inversión inicial de $20.000 y un pequeño local ubicado en la casa de su abuelo, sobre calle Juan Elicagaray.Los comienzos estuvieron vinculados a la librería, juguetería y fotocopias. Sin embargo, el negocio comenzó a crecer rápidamente y la experiencia previa de Adrián en el ámbito educativo le permitió contar con una primera base de clientes.“Al principio no contábamos con nada, pero con la ventaja de haber trabajado en educación contaba con una buena cantidad de clientes, respuesta de la gente y con Yamila sentimos que el negocio tuvo un crecimiento continuo”, recordó.Desde el inicio, una de las principales premisas fue brindar una buena atención y buscar soluciones para los clientes, incluso recomendando otros comercios cuando el producto o servicio requerido no estaba disponible.“Si no tenemos la solución es darle la posibilidad a otro comercio, se trata de ser colaborativo a pesar de la competencia”, señaló.La transformación de una casa antiguaEl crecimiento del negocio llevó a la familia a buscar nuevas alternativas. Fue entonces cuando apareció una antigua propiedad sobre avenida Belgrano que terminó convirtiéndose en el actual espacio de Sublimarte.Amoroso recordó que la transformación implicó un enorme esfuerzo personal y familiar, realizando buena parte de los trabajos con sus propias manos y contando con la colaboración de David Landa.“Todo, con las mías y con las de David Landa que me dio una mano descomunal”, destacó.El proceso incluyó además el desafío de conseguir el dinero necesario para adquirir la propiedad y posteriormente trabajar para devolverlo. Con el tiempo, aquella casa antigua fue transformándose en el comercio que habían imaginado.Para Adrián, haber concretado ese proyecto representa una satisfacción enorme, aunque admite que el ritmo cotidiano muchas veces no permite dimensionar todo lo alcanzado.“Es una satisfacción inmensa, pero con el ritmo que llevamos no llegás a darte cuenta. No somos conscientes de lo logrado”, expresó.Un proyecto familiarA lo largo de la entrevista, Amoroso remarcó especialmente el papel de su esposa Yamila y de su hijo en el crecimiento del emprendimiento.“Yamila es el 100% de todo esto pese a mis locas ideas. Es el alma de mi equipo y mi hijo también. Todo esto es un emprendimiento familiar”, afirmó.Durante estos diez años, Sublimarte fue ampliando su propuesta. A la librería y las fotocopias se sumaron productos vinculados al arte, regalería y diferentes alternativas para sus clientes.La búsqueda de nuevas propuestas también llevó a la familia a recorrer comercios de otras ciudades como Necochea y Mar del Plata para conocer productos y observar ideas que pudieran incorporar al negocio local.Los desafíos de emprenderAmoroso también se refirió a las dificultades que atraviesan actualmente los comercios y a los distintos escenarios económicos que debieron afrontar durante los años de actividad.“Tenemos una rutina de la mañana a la noche con nuestro hijo en el medio y hay que saber tener un objetivo claro”, explicó.En ese sentido, consideró que el contexto económico obliga a las familias a priorizar sus gastos y a los comerciantes a buscar permanentemente alternativas para sostener sus negocios.Uno de los principales desafíos que enfrenta Sublimarte es el costo de incorporar empleados, pese a que el movimiento del comercio permitiría contar con más personal.“Mi negocio cuenta con una intensidad de gente que necesitaría de dos empleados, pero no los puedo tener porque no podría vivir yo por los costos que conlleva tener uno”, manifestó.La importancia de apostar al comercio localOtro de los ejes de la entrevista fue la necesidad de fortalecer el comercio de Adolfo Gonzales Chaves y generar una mayor colaboración entre los distintos actores de la comunidad.Amoroso recordó que cuando regresó a la ciudad después de estudiar algunos le decían que Chaves iba a perder población y actividad. Frente a ese escenario, consideró fundamental que los propios vecinos y comerciantes trabajen para sostener el desarrollo local.“Si no ponemos colaboración entre todos para que Chaves mejore, van a terminar arando porque las ciudades no van a comer”, sostuvo.También planteó la necesidad de apostar al comercio local frente al crecimiento de plataformas de venta online y remarcó que el movimiento económico dentro de la ciudad resulta fundamental para sostener los mercados locales.Una historia de perseveranciaDespués de transitar distintos ámbitos laborales, Adrián encontró en el comercio un proyecto que le permite combinar sus intereses, su familia y una forma de vida.“Es lo que me gusta, en especial ser feliz”, afirmó al referirse a lo que aprendió durante estos años.Al mirar hacia atrás, reconoce el orgullo de haber construido, junto a su familia, un emprendimiento que comenzó con un pequeño local y que hoy ocupa un espacio importante dentro del comercio de Adolfo Gonzales Chaves.Para quienes tienen una idea y todavía no se animan a ponerla en marcha, su mensaje es claro: “Que le meta para adelante, que siempre lo evalúe. Hoy la situación comercialmente es más compleja, pero que lleven adelante los proyectos”.Y al definir en una frase todo el recorrido de Sublimarte, Amoroso eligió una idea que resume el espíritu de su historia: “En familia y perseverando vas a llegar a buenos fines siempre”.