0 Axel Kicillof firmó el decreto de las designaciones por el cual amplió el directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires. Propios y opositores “dialoguistas” cobraron peaje por aprobar el endeudamiento.Hace algunos años, un veterano legislador le dijo a este cronista en los pasillos de la Legislatura bonaerense: “Pibe, acá las gratitudes se cobran por ventanilla”. La frase vuelve a tomar sentido cada vez que el oficialismo necesita voluntades para aprobar proyectos sensibles. Y el endeudamiento solicitado por Axel Kicillof fue, sin dudas, uno de esos casos.Para lograr la aprobación del paquete económico y del endeudamiento por más de 3 mil millones de dólares, el gobernador recurrió a una vieja moneda de cambio de la política bonaerense: las sillas del Banco de la Provincia de Buenos Aires.Un directorio XXL como prenda de negociaciónSin auxilio financiero del gobierno nacional de Javier Milei y con las arcas provinciales en rojo, Axel Kicillof no tuvo más remedio que ofrecer al Banco Provincia como garantía política. El resultado fue un Directorio XL: una estructura que rompió el molde tradicional de ocho integrantes para expandirse a catorce directores titulares, a los que se suman directores asociados —del oficialismo y la oposición— y una sindicatura reforzada.El nuevo organigrama permitió que el peronismo se quede con nueve sillas, repartidas entre sus distintas tribus internas, mientras que la oposición que acompañó con sus votos el endeudamiento se quedó con las cinco restantes.Carlos “Cuto” Moreno, el operador clave que llega al Banco ProvinciaEntre los nombres propios del kicillofismo aparece el de Carlos Cuto Moreno, un veterano dirigente peronista nacido en Tres Arroyos, con más de cuatro décadas de trayectoria política.Moreno comenzó su militancia en el peronismo desde joven y fue concejal de Tres Arroyos entre 1983 y 1987. A lo largo de su carrera ocupó cargos clave en el Estado nacional y provincial: fue subsecretario Legal y Técnico de la Nación entre 2003 y 2005, diputado nacional por el Frente para la Victoria entre 2005 y 2017 y, desde ese año, diputado provincial por la Sexta Sección Electoral.Hasta el 10 de diciembre pasado, “El Cuto” fue vicepresidente primero de la Cámara de Diputados bonaerense y principal operador político de Axel Kicillof en la Cámara baja. Su desembarco en el directorio del Banco Provincia no es casual: representa el pago político a uno de los hombres que garantizó los votos necesarios para que el endeudamiento viera la luz.El reparto de las sillas del peronismoAdemás de Carlos Moreno, el peronismo colocó en el directorio del Banco Provincia a:Julio Pereyra, ex intendente de Florencio Varela y referente del Movimiento Derecho al Futuro en el conurbano sur.Alejandro Formento y Carlos Orsingher, dirigentes de perfil técnico dentro del armado kicillofista.Por La Cámpora, Rodrigo Martín Rodríguez y Laura González, quien además ejercerá funciones en la sindicatura hasta 2029.El Frente Renovador obtuvo dos lugares: Javier Osuna, ex intendente de General Las Heras, y Sergio Bordoni, actual intendente de Tornquist, que dejará el municipio para asumir en el banco.La novena silla peronista quedó para Gabriela Demaría, referente del espacio que conduce Juan Pablo de Jesús en el Partido de la Costa.La oposición también cobróDe las cinco sillas que se repartió la oposición, cuatro fueron para ex socios de Juntos por el Cambio:El PRO colocó a Adrián Urreli y Matías Ranzini.La UCR se quedó con un lugar para Fernando “El Francés” Pérez, dirigente de Evolución.El monzoísmo sumó a Marcelo Daletto, ex senador provincial.La última silla fue para los libertarios “blue” de Unión y Libertad, que designaron a Fernando Rozas.Un pulmón financiero para atravesar el añoEl Decreto 15/2026, firmado por Axel Kicillof y publicado en el Boletín Oficial bonaerense, formalizó lo que en la Legislatura ya se daba por hecho: un canje de favores políticos a cambio de gobernabilidad.Más allá del discurso oficial que habla de “institucionalización” y “planes estratégicos de gobierno corporativo”, la realidad es más concreta. Axel Kicillof compró tiempo, votos y oxígeno financiero. Para lograrlo, utilizó una de las joyas de la corona de la provincia: el Banco de la Provincia de Buenos Aires.Gentileza : https://www.mdzol.com/