La Cocinería: el rincón más gourmet de Dunamar que conquista a famosos y foodies

El mar y el bosque como marco, la música, una sonrisa en el recibimiento, los detalles cuidados, la calidad de cada plato, la originalidad, lo genuino, los sabores y aromas: todo se combina en La Cocinería para crear una experiencia culinaria completa, auténtica y de primer nivel.

En pleno corazón del bosque de Dunamar, a pocos metros del mar, se esconde un rincón gastronómico que en su segundo año ya se volvió leyenda en la Costa Atlántica: La Cocinería de Henky y Leo. Este restaurante no solo es elegido por turistas exigentes y amantes del buen comer, sino también por celebridades como Inés Estévez, Germán Palacios, Marley y Graciela Alfano, entre otros, que no dudan en acercarse hasta este rincón bonaerense para deleitarse con una experiencia única y personalizada.

Con una propuesta versátil y en constante renovación, el sello de la casa está en sorprender: cada temporada ofrecen platos fuera del menú que, si logran un gran éxito, se incorporan de manera definitiva. De esta manera, los comensales siempre encuentran algo nuevo, fresco y distinto.

En La Cocinería elaboramos en el momento, todo es fresco y de calidad. Hay opciones para vegetarianos, veganos y sin TACC, porque nos importa que todos encuentren su lugar en la mesa”, cuenta Leo Bulla, quien junto a su pareja, Henky Zwaal, creó este proyecto que nació del deseo de ofrecer en Claromecó una propuesta gastronómica diferente.

La historia de ambos es casi tan sabrosa como sus platos. Llegaron en 2019 escapando del ritmo frenético de Buenos Aires y encontraron en Dunamar su refugio. Primero probaron con la concesión de un parador en la playa, luego atravesaron la pandemia y finalmente decidieron apostar fuerte al abrir La Cocinería en un espacio propio. Desde entonces, no han parado de crecer.

El lugar, con capacidad para 80 personas, distribuidas entre el salón, un cálido living y una galería, ofrece en temporada dos turnos diarios que suelen completarse, alcanzando picos de 100 cubiertos y reservas con hasta 96 horas de anticipación en verano. Para eventos especiales, desde festejos privados hasta encuentros solidarios, el espacio se cierra de manera exclusiva.

La propuesta culinaria lleva la impronta del chef José Luis Garay Fukunaga, quien junto a Henky y Leo diseña un menú que mezcla sabores centroeuropeos con guiños locales. Entre los imperdibles se destacan las pastas caseras rellenas de langostinos con manteca negra de salvia, la entraña macerada y flambeada al whisky y las famosas Bitterballen, croquetas holandesas de ternera desmenuzada de las que se preparan más de dos mil por semana, porque nadie quiere irse sin probarlas.

La experiencia comienza desde las entradas, con opciones como langostinos criollos grillados, falafel, o un sofisticado tiradito de mar con aguachile. Entre los platos principales, sobresalen propuestas como lomo sous vide grillado, mero en croûte, trucha salmonada a la beurre blanc, y una gran variedad de risottos y pastas, especialmente los agnolottis gamberoni, convertidos en el plato estrella. El cierre perfecto llega con el postre insignia: “Susurro de Chocolates”, una combinación irresistible de chocolate semiamargo, brownie y ganache de chocolate blanco.

Pero La Cocinería es mucho más que buena cocina. Es un espacio donde se cuidan los detalles, desde la atención cálida de sus dueños hasta las paredes llenas de historias. El espíritu de amistad, encuentro y generosidad se refleja en cada plato y en cada sonrisa.

El entorno acompaña: Dunamar es un paraíso de playas amplias y aguas tranquilas, rodeado por un bosque de 500 hectáreas diseñado por Ernesto Gesell. A solo 3 kilómetros de Claromecó y a 570 de la Ciudad de Buenos Aires, es el destino ideal para quienes buscan paz, relax y un plus de sofisticación.

“El verano aquí es un boom, pero seguimos fieles a nuestra línea: ofrecer algo distinto en Claromecó. Cocinar para nuestros amigos en casa fue siempre un disfrute, y eso mismo trasladamos a La Cocinería”, resume Leo.

Con una fórmula simple y honesta, La Cocinería se convirtió en el restaurante que enamora a famosos y locales por igual, y que cada año sorprende con algo nuevo. Porque, como dicen en Dunamar, quien lo descubre, siempre vuelve, y lo más importante: se puede disfrutar tanto en verano como en invierno.