Interes General Lo que pasó el 30 de diciembre en el Parque Tantanakuy no es un hecho aislado: es el reflejo de cómo tratamos lo que es de todos. Andres02/01/2026017 views En las últimas semanas, muchas manos anónimas trabajaron con compromiso y amor para embellecer y cuidar este espacio tan querido por la comunidad. Personas que, sin buscar reconocimiento, dedican tiempo y esfuerzo para que el parque esté más lindo, más limpio y más seguro para cada familia que lo visita. Entre las tareas realizadas se destacan: La finalización del corte de pasto en el camino central de la manzana inundable y en la isla. La pintura de seis bancos del playón y de tres bancos ubicados sobre la senda en la misma manzana. La puesta en valor del juego “volador”, que hoy vuelve a lucir como merece. El riego de todos los árboles menores de dos años, cuidando el futuro verde del parque. La recolección de basura tanto del suelo como de los basurines. Todo este trabajo tiene un solo objetivo: que el Parque Tantanakuy sea un lugar de encuentro, disfrute y orgullo para todos. Por eso, también es necesario decirlo con claridad y respeto: cuidar el parque es responsabilidad de cada uno. A quienes ensucian, rompen o dañan, invitarlos a reflexionar y aprender que este espacio no es de “nadie”, sino de todos. No hay que esperar que otro venga a limpiar lo que nosotros mismos podemos evitar ensuciar. Agradecemos profundamente a quienes cuidan, mantienen y ponen el cuerpo todos los días. Y apelamos a la conciencia colectiva para que el Parque Tantanakuy siga siendo un lugar lindo, vivo y cuidado, hoy y siempre.
En las últimas semanas, muchas manos anónimas trabajaron con compromiso y amor para embellecer y cuidar este espacio tan querido por la comunidad. Personas que, sin buscar reconocimiento, dedican tiempo y esfuerzo para que el parque esté más lindo, más limpio y más seguro para cada familia que lo visita. Entre las tareas realizadas se destacan: La finalización del corte de pasto en el camino central de la manzana inundable y en la isla. La pintura de seis bancos del playón y de tres bancos ubicados sobre la senda en la misma manzana. La puesta en valor del juego “volador”, que hoy vuelve a lucir como merece. El riego de todos los árboles menores de dos años, cuidando el futuro verde del parque. La recolección de basura tanto del suelo como de los basurines. Todo este trabajo tiene un solo objetivo: que el Parque Tantanakuy sea un lugar de encuentro, disfrute y orgullo para todos. Por eso, también es necesario decirlo con claridad y respeto: cuidar el parque es responsabilidad de cada uno. A quienes ensucian, rompen o dañan, invitarlos a reflexionar y aprender que este espacio no es de “nadie”, sino de todos. No hay que esperar que otro venga a limpiar lo que nosotros mismos podemos evitar ensuciar. Agradecemos profundamente a quienes cuidan, mantienen y ponen el cuerpo todos los días. Y apelamos a la conciencia colectiva para que el Parque Tantanakuy siga siendo un lugar lindo, vivo y cuidado, hoy y siempre.