Salud De Gonzales Chaves al mundo de la cardiología: la historia de Franco De Francesco Andres13/08/202600 views Hay historias que no se construyen de un día para otro. Se escriben con años de estudio, sacrificio, esfuerzo, renuncias y, sobre todo, con una familia que acompaña cuando el camino se hace cuesta arriba. La del doctor Franco De Francesco es una de esas historias. Nacido en Adolfo Gonzales Chaves, Franco De Francesco es hoy médico cardiólogo y está logrando ocupar un lugar cada vez más importante dentro del ámbito de la cardiología argentina. Pero detrás de los congresos, las exposiciones, los reconocimientos y los grandes referentes con los que hoy comparte una mesa, hay una historia mucho más cercana: la de un hijo de esta ciudad que fue creciendo profesionalmente sin olvidar de dónde viene. Su carrera no fue un regalo. Fue construida con muchas horas de estudio, esfuerzo y sacrificio, propio y de toda su familia. Porque cuando uno de sus integrantes decide emprender el largo camino de la medicina, especialmente una especialidad tan exigente como la cardiología, el esfuerzo nunca es solamente individual. Hay una familia detrás que sostiene, acompaña, espera, comprende ausencias y celebra cada pequeño y gran logro. Y hoy, ese esfuerzo empieza a verse reflejado en escenarios que, años atrás, quizás parecían muy lejanos. Un médico de Chaves que empieza a ser escuchado en todo el país Durante el Congreso de Cardiometabolismo 26, Franco tuvo una participación que difícilmente pueda pasar inadvertida. Fue panelista, integró actividades vinculadas a la hipertensión arterial en situaciones especiales y presentó un caso clínico a premio, basado en el trabajo desarrollado desde el Centro Médico Integral de Adolfo Gonzales Chaves. El trabajo presentado, titulado “Transición hemodinámica en respuesta a cambios higiénico-dietéticos: un análisis con cardiografía por impedancia”, refleja no solamente su formación profesional, sino también la búsqueda permanente de nuevas herramientas para comprender y mejorar la atención de los pacientes. Chaves Digital dialogo con el Doctor donde el propio Franco contó que la presentación tuvo una recepción muy positiva y que el trabajo “gustó muchísimo”. El resultado del premio todavía deberá esperar hasta el cierre del congreso, pero hay algo que ya nadie puede quitarle: haber llegado hasta allí y haber presentado su trabajo ante algunos de los nombres más importantes de la especialidad. Y quizás lo más emocionante no estuvo solamente en la exposición. Estuvo en lo que vino después. Cuando un referente te dice que vas por buen camino Durante la jornada, Franco tuvo la oportunidad de compartir una mesa de hipertensión arterial con grandes referentes de la medicina, entre ellos López Rosetti y Pizzala. Después de su presentación, uno de esos referentes se acercó y le transmitió algo que para cualquier profesional que viene construyendo su carrera desde el interior del país tiene un valor enorme. Le dijo que había estado muy bien, que podía quedarse tranquilo y que lo había visto preocupado antes de la presentación, pero que había salido muy bien. Y después llegó una frase que seguramente Franco guardará para siempre. “Dentro de dos o tres años vas a un vuelo muy rápido, muy alto. La gente va a venir a verte a vos directamente.” También le habló de una carrera que viene creciendo a grandes pasos y de una escalada profesional que podría llevarlo muy lejos. Para alguien que nació y creció en Gonzales Chaves, escuchar esas palabras de boca de un referente de la cardiología argentina no es simplemente un elogio. Es la confirmación de que tantos años de esfuerzo están empezando a dar sus frutos. El orgullo de representar al interior Franco ocupa actualmente responsabilidades dentro de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC). Es secretario de SAC Joven, vocal del Consejo Argentino de Hipertensión Arterial y vocal del Comité Científico del Congreso de Cardiometabolismo 26. Son lugares de responsabilidad y participación que muestran hasta dónde puede llegar un profesional formado desde una ciudad del interior. Y eso también aparece en sus propias palabras cuando agradece a la Sociedad Argentina de Cardiología por “darle voz al interior de nuestro país”. Porque detrás de ese reconocimiento hay una realidad que muchas veces queda escondida: no siempre es sencillo desarrollar una carrera científica y médica de alto nivel desde una ciudad pequeña. Hay que viajar. Hay que estudiar. Hay que conseguir oportunidades. Hay que abrir puertas. Hay que competir profesionalmente con personas que desarrollan su actividad en los grandes centros urbanos. Y aun así, Franco está consiguiendo hacerse un lugar. De Chaves para Argentina Actualmente forma parte del staff médico del Centro Médico Integral de Adolfo Gonzales Chaves, desde donde continúa desarrollando su actividad profesional. Y hay algo particularmente valioso en ese recorrido: no tuvo que irse para olvidarse de dónde nació. Por el contrario, lleva el nombre de Gonzales Chaves a cada lugar donde participa. Cada congreso, cada presentación, cada mesa y cada reconocimiento también representan a una comunidad que lo vio crecer. Tal vez por eso, mientras su carrera comienza a tomar vuelo, la emoción no parece estar solamente en los títulos profesionales o en los escenarios importantes. Está también en saber que un chico nacido en Chaves, formado con esfuerzo y acompañado por su familia, hoy está sentado en una mesa junto a algunos de los grandes referentes de la cardiología argentina. “Mi gran motor es mi familia” Al finalizar su relato sobre esta primera jornada del congreso, Franco no habló solamente de su trabajo. Habló de su familia. “Y a mi gran motor y lo más importante, mi familia, gracias por el aguante”, escribió. Quizás allí esté la parte más importante de toda esta historia. Porque detrás del médico que hoy presenta investigaciones, participa en congresos y recibe el reconocimiento de especialistas de todo el país, sigue estando aquel joven que alguna vez soñó con ser médico y que tuvo que atravesar un largo camino para conseguirlo. Un camino que no recorrió solo. Hoy, muchos años después, ese sacrificio comienza a transformarse en orgullo. Orgullo para su familia. Orgullo para sus colegas. Y también orgullo para Gonzales Chaves. Porque las ciudades pequeñas también generan grandes historias. Y la de Franco De Francesco recién parece estar comenzando a escribir sus capítulos más importantes. Quizás todavía no sabemos hasta dónde llegará. Pero hay algo que ya empieza a quedar claro: aquel médico nacido en Chaves está creciendo, está siendo escuchado y está ganándose, con trabajo propio, un lugar entre los profesionales que marcan el camino de la cardiología argentina. Y mientras él sigue avanzando, en su ciudad natal hay una comunidad que seguramente mira todo esto con una mezcla de orgullo y emoción. Porque cuando uno de los nuestros llega lejos, un pedacito de Chaves también llega con él.