LOS REYES MAGOS

(Adolfo R. Gorosito, enero 2026) – No pretendo poner mis zapatos junto a la puerta de calle, pero conservo una heroica cuota de fe y esperanza como para comentar algo sobre los Magos de Oriente. Según se expresa en la Biblia, llegaron a Belén para adorar al Hijo de Dios, que había nacido de la Virgen María, siguiendo la estrella que los había guiado.

Para conservar intacta la llama de fe y esperanza habría que mantener distancia con los curiosos de la historia, pues dicen que los Magos no pudieron viajar desde tan lejos sobre inmensurables desiertos, y que habrían necesitado un séquito extraordinario para transportar sus enseres y las ofrendas de oro, incienso y mirra que ofrecerían al Niño Jesús.

Sostienen esos curiosos y otros que Melchor, Gaspar y Baltasar representaban a todas las razas del mundo, y que ese detalle demográfico es prueba de la divina intención de unión y acercamiento, que la humanidad no comprende. Es preferible seguir acompañando a los niños que cada madrugada del 6 de enero esperan ansiosos, porque eso es confianza renovable en el bagaje inefable de Dios Nuestro Señor.

Related posts

Tiempos difíciles, esperanzas persistentes

Reflexiones en tiempos de conflicto

La necesidad de pensar en tiempos de conflicto