Internacionales Nacionales Marcelo Bermolén analizó el triunfo de Lula da Silva: “El gobierno argentino debe actuar con pragmatismo si no quiere perder a su socio estratégico” Andres26/10/202607 views Tras conocerse los resultados del balotaje en Brasil, el director del Observatorio de la Calidad Institucional de la Universidad Austral y especialista en procesos electorales, Marcelo Bermolén, calificó de “doble mérito” y “notable” la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva, a la vez que alertó sobre el impacto geopolítico regional y la encrucijada en la que queda posicionada la política exterior argentina. En diálogo periodístico, Bermolén subrayó que la definición electoral rompió precedentes en la historia reciente de Brasil: “Me parece que nadie esperaba esa remontada. El triunfo tuvo un doble mérito: es la primera vez que en un balotaje se logra dar vuelta el resultado de la primera vuelta, sumado al alto impacto interno y global que genera”. El analista institucional hizo foco en el comportamiento cívico del electorado, remarcando que Lula logró convocar a más de tres millones de ciudadanos que se habían abstenido en la primera vuelta: “Se registró el ausentismo más bajo en un balotaje desde 2006, y los votos nulos y en blanco cayeron al mínimo histórico. Se logró despertar en los ciudadanos el valor de la democracia y la voluntad de participar, lo cual para la calidad institucional es fundamental”. Asimismo, explicó que la victoria se consolidó gracias a un cambio de comando en la campaña, un replanteo estratégico en el terreno de las redes sociales y la capacidad del candidato de sobreponerse a “campañas del miedo” que intentaban trazar comparaciones con la coyuntura argentina. En el plano de las relaciones exteriores, Bermolén enfatizó que la victoria de Lula obliga a un replanteo urgente en los gobiernos vecinos y apuntó directamente a la actitud de la gestión nacional: “Una cosa es elegir por afinidad ideológica o simpatía personal, y otra pretender elegir quién gobierna un país vecino. Soberanamente el pueblo brasileño decidió que Lula sea el presidente. Nuestro presidente tiene que actuar de manera pragmática”. En esa línea, advirtió sobre la falta de salutación oficial: “No mandar un mensaje de felicitación es arrojar combustible a un fuego que ya está encendido. La confrontación y las descalificaciones van a obligar a una modificación estratégica si la Argentina no quiere perder a Brasil como su principal socio estratégico”. Consultado sobre las alternativas para recomponer la relación institucional frente a un escenario de descalificaciones previas, Bermolén señaló las limitaciones del actual esquema de poder interno: “Al gobierno le faltan puentes diplomáticos: el presidente está distanciado de la vicepresidenta, quien usualmente podría intervenir como canal alternativo, y la propia Cancillería ha sido parte de esos agravios. La Argentina tendrá que ser pragmática, esbozar algún tipo de disculpa y propiciar una cumbre entre mandatarios para limar asperezas. El fin último de cualquier acuerdo entre Estados no son los dirigentes, sino el beneficio directo de sus pueblos”.