SOLIDARIDAD

(Adolfo R. Gorosito, abril  2021) – Comienzo la nota de hoy a la que corresponde el número el número 473,  expresando que sigo atentamente la alternativas de la epidemia que nos acongoja, pero también es necesario referirnos a otros temas de interés general.

–  “Los ideales de eterna belleza y de juventud perseguidos por la cultura de consumo dejan poco espacio para la aceptación de las distintas etapas de la vida. En definición amplia solidaridad es hacer o tener causa común con otros. Tener capacidad de unirse con un objetivo común. Es adherir a una razón, un apoyo comprometido que implica a otros y nace para superar situaciones difíciles. Los proyectos solidarios son evidentes frente a la urgencia: una inundación, un terremoto, una epidemia. Se acciona para hechos del presente, pero también se puede tener un fin solidario que nos trascienda, que llegue a generaciones futuras. Claro ejemplo de solidaridad es el relacionado con el ambiente, cuidar el planeta para los habitantes actuales y para los que vengan”.

En atención a la preocupación que nos provoca la epidemia, podemos decir que la solidaridad adquiere un valor extraordinario y demuestra su condición de valor moral, ingrediente esencial de nuestra personalidad. Constituye un sólido testimonio de nuestra participación comunitaria.

¿La solidaridad se demuestra solamente en casos de catástrofe o emergencia?  Seguramente no. También es bueno sentir una mano amiga en el hombro o recibir la palabra estimulante ante un emprendimiento positivo, y en este caso el concepto logra otro significado vital no menos importante.

 

 

Related posts

La necesidad de pensar en tiempos de conflicto

Una vez más con el mismo tema

El paso del tiempo.