Interes General ¿Y quién piensa en las víctimas? Andres08/09/202606 views Una jueza de Lomas de Zamora suspendió por 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la provincia de Buenos Aires. La decisión abre un debate que no puede dejar afuera a quienes más sufren: las víctimas y sus familias. La jueza Marta Elba Pascual, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N.º 2 de Lomas de Zamora, suspendió preventivamente por 60 días la aplicación de la Ley 27.801 en territorio bonaerense. El argumento central apunta a las condiciones de los centros de detención y a la necesidad de evitar que se vulneren los derechos de los adolescentes. Pero hay una pregunta que también merece una respuesta: ¿Quién piensa en los derechos de las víctimas? Porque detrás de cada delito hay una persona que sufre. Y detrás de una persona asesinada queda una familia destruida. Una madre que pierde a un hijo. Un hijo que pierde a su padre. Un hermano que ya no vuelve a abrazar a su hermano. Un amigo que tiene que aprender a vivir con una ausencia que nunca eligió. Para esas familias no existen 60 días de suspensión. No hay cautelar que detenga el dolor. No hay medida judicial que devuelva una vida. Por supuesto que los adolescentes que delinquen deben tener derechos y una posibilidad de cambiar. El Estado debe garantizar educación, tratamiento y herramientas para evitar que vuelvan a delinquir. Pero la seguridad también es un derecho. Quien sale de su casa tiene derecho a volver. Una madre tiene derecho a ver crecer a su hijo. Un padre tiene derecho a regresar a su familia. Y una sociedad tiene derecho a exigir que quien comete un delito reciba una respuesta concreta. No se trata de elegir entre los derechos de los jóvenes y los derechos de las víctimas. Se trata de que el Estado sea capaz de garantizar ambos. Porque el delincuente puede tener una segunda oportunidad. La víctima que perdió la vida, no. Y queda una pregunta que deberíamos hacernos cada vez que hablamos de seguridad: ¿Quién se hace responsable de las víctimas y de las familias que quedan para siempre con una silla vacía en la mesa?