7 Cualquiera que maneje habitualmente por las rutas del interior bonaerense lo sabe: una vaca cruzando la 75, un caballo suelto en la 228, un grupo de carpinchos en la zona de bañados. Los siniestros con animales sueltos son una de las causas más frecuentes de accidentes graves en la red vial de la Provincia de Buenos Aires, y al mismo tiempo, una de las situaciones donde los conductores más se sorprenden por lo que cubre (y lo que no cubre) su póliza. Vale la pena entender cómo funciona, antes de tener que averiguarlo a las apuradas en una banquina.La importancia de comparar antes de un viaje largoPara quienes viven en el interior bonaerense, donde el auto es muchas veces la única alternativa real de movilidad, contar con una cobertura adecuada deja de ser un lujo. La diferencia de precio entre una póliza con cobertura ampliada y una de responsabilidad básica suele ser mucho menor de lo que la mayoría supone, sobre todo si se compara entre varias compañías en lugar de aceptar la primera oferta.Hoy es posible cotizar en simultáneo distintas opciones de seguros para autos en Buenos Aires desde un mismo formulario online, con filtros por provincia y zona de uso del vehículo. La herramienta ahorra tiempo, evita llamados de venta agresivos y, en general, ayuda a tomar una decisión más informada y a encontrar precios más competitivos. Una problemática vieja, datos cada vez más visiblesLos choques con animales en ruta no son una novedad para quienes viven en el interior, pero recién en los últimos años empezaron a tener visibilidad estadística. La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y Vialidad Nacional vienen registrando información sobre causas de siniestros, y la categoría “colisión con animal” aparece de forma recurrente entre las hipótesis de accidentes graves en rutas con baja iluminación, alambrados deteriorados o paso frecuente de hacienda.La Provincia de Buenos Aires tiene miles de kilómetros de rutas que atraviesan zonas rurales productivas, lo que multiplica el riesgo. Adolfo Gonzales Chaves, Tres Arroyos, Coronel Pringles, San Cayetano, Necochea y toda la zona del sudeste bonaerense conviven con esta realidad de manera cotidiana. Lo mismo ocurre en gran parte del centro y norte de la provincia, en zonas con explotación ganadera intensiva.¿Quién es responsable cuando aparece un animal en la ruta?La pregunta legal es importante, porque condiciona después la cobertura del seguro. En términos generales, el dueño del animal es responsable por los daños que cause cuando se encuentra suelto en la vía pública, según lo establecido por el Código Civil y Comercial. El problema práctico es identificar al propietario, lo que muchas veces requiere intervención policial, peritajes y un proceso largo que el conductor accidentado no siempre está en condiciones de iniciar.Mientras tanto, el auto está dañado, y eventualmente las personas que viajaban también. Acá es donde aparece el seguro como primera línea de respuesta, y donde conviene saber bien qué tipo de cobertura se tiene contratada.Qué cubre cada tipo de seguro frente a un animal en rutaLa diferencia entre las distintas coberturas es enorme cuando se trata de un siniestro de este tipo. Una póliza de responsabilidad civil obligatoria, que es el mínimo legal para circular, cubre los daños causados a terceros, pero no los daños propios del vehículo. Es decir: si el conductor choca contra un animal y destroza su propio auto, la responsabilidad civil no le repara nada.El esquema de terceros completo agrega cobertura por robo, incendio y, según la compañía, granizo y otros eventos. Pero los daños propios por colisión, en la mayoría de los casos, no están incluidos. Para tener cubierto el daño al propio vehículo, hay que contratar una póliza de todo riesgo, que es la única que responde por la reparación del auto del asegurado independientemente de quién haya sido el responsable del siniestro.Desde Comparaencasa, líder en comparación de seguros de auto en Argentina, explican que esta es una de las consultas más frecuentes de los usuarios del interior. Mucha gente cree que tiene cubierto el daño propio y se entera de que no lo tiene recién después del siniestro. Para quienes hacen muchos kilómetros por ruta, especialmente en zonas rurales, conviene revisar este punto específico antes de renovar la póliza.Qué hacer si ocurre un choque con un animalLa recomendación de los expertos en seguridad vial es siempre la misma: lo primero es resguardar la integridad de las personas. Si el vehículo quedó en la calzada, conviene encender las balizas, ubicar los triángulos a distancia y, si es posible, mover el auto a la banquina. La llamada al 911 o a la policía caminera de la jurisdicción debe hacerse cuanto antes, tanto por seguridad como para que quede labrada el acta correspondiente.Esa acta policial es clave para el reclamo posterior al seguro. Sin documentación del hecho, el trámite se complica enormemente. También conviene tomar fotos del lugar, del vehículo y, si es posible y seguro, del animal involucrado. Toda esta información sirve para sustentar el reclamo, identificar al responsable y agilizar la cobertura por parte de la aseguradora.Prevención y cobertura, dos caras de la misma monedaFrente al riesgo de animales sueltos en las rutas, la prevención al volante sigue siendo la mejor herramienta: respetar la velocidad máxima, redoblar la atención en horarios de baja visibilidad (amanecer, atardecer y noche), y conocer los tramos de ruta donde el problema es recurrente. Pero la prevención no alcanza siempre, y por eso la cobertura adecuada es lo que marca la diferencia entre un susto manejable y un problema económico serio.Revisar la póliza, comparar opciones y entender qué cubre cada tipo de seguro debería ser parte de la rutina de cualquier conductor que circule habitualmente por rutas del interior. La inversión en tiempo es mínima. El ahorro y la tranquilidad, considerables.